¿Cómo se puede adelgazar para siempre?

La verdad, es que estoy seguro que en más de una ocasión hemos tratado de perder peso. Y, que tales cambios, perduraran en el tiempo. Ya que, uno de los principales problemas con los cuales nos encontramos cuando intentamos adelgazar, es que al poco tiempo volvemos a recuperar el peso. Pero, ¿por qué ocurre este problema? a continuación, voy a proceder a explicaros algunas de las razones por las cuales podemos estar recuperando el peso perdido.

¿Por qué estamos recuperando el peso perdido?

chica mirando comida sana para adelgazar

Hay varias razones que pueden explicar que a la hora de perder peso, estemos asentando los pilares pare recuperarlos más adelante. Uno de los motivos principales por los cuales ganamos los kilos perdidos, es una mala estructura alimenticia. Es decir, cuando nos ponemos con la dieta, tratamos que sea lo más efectiva posible y que nos ayude a perder peso lo antes posible.

Pero, es que esto es un problema. Una dieta para perder peso, no únicamente debe basarse en recortar calorías sin sentido. Porque, luego ocurren problemas, como el temido efecto rebote. Y, la forma más óptima de seguir un plan nutricional encaminado a adelgazar, es que consigamos establecer un déficit calórico bien estructurado.

Y, ¿cómo se realiza ésto? Pues básicamente, nivelando la cantidad de macronutrientes consumidos, así como analizar cuál es la evolución en nuestro organismo. El cuerpo, para operar correctamente, necesita determinados compuestos como proteínas, grasas, vitaminas, anitoxidantes, que provocan que se regule adecuadamente. Cuando, no le aportamos las calorías mínimas, ni nutrientes básicos que necesita, comienza los problemas.

Una dieta extrema o milagro, mal equilibrada, al principio funcionará. De hecho, la pérdida de peso es mayor, pero a la larga será mucho peor. Para empezar, como no es sostenible a largo plazo, algunos de los problemas con los que nos vamos a encontrar, es que la ansiedad se disparará. A nivel hormonal, vamos a desregular al cuerpo, modificando los niveles normales de cortisol. Por lo que el cuerpo, además, tenderá a asimilar los nutrientes en grasa corporal con más facilidad.

El cuerpo humano, está hecho para perdurar, no para dejarse morir a voluntad. Y de ahí, que cuando comemos poco, ralentiza el metabolismo para preservar la mayor cantidad de grasas por más tiempo. El cerebro no es capaz de hacer entender al cuerpo que es un proceso temporal. Nuestro organismo es inteligente, y ante una situación prolongada de bajo consumo calórico, actuará nivelando los niveles.

¿Cómo podemos poner freno a esta situación?

Si no sabemos cómo conseguirlo, y no tenemos experiencia, lo más recomendable es acudir a un especialista en nutrición. Gracias a ellos, vamos a lograr una dieta equilibrada y ajustada a nuestras necesidades alimenticias, por lo que tarde o temprano, conseguiremos adelgazar de manera permanente.

Es importante, que tengamos presente, que no consiste en llevar una alimentación equilibrada durante un período corto de tiempo. Sino que, la meta es que adaptemos hábitos alimenticios sostenibles con el tiempo. Claro que durante la etapa de pérdida de peso, las cantidades se recortarán, pero no consisten en más que una adaptación al esquema de dieta básica. No existe una dieta perfecta, sino hábitos saludables a la hora de comer.